La adopción, derecho de niños y niñas.
Días pasados tuvimos el placer de leer una nota de opinión de Eva Giberti publicada por Telam cuyos principales conceptos quisiéramos rescatar para los lectores de nuestro blog.
Se trata de un excelente análisis de la Psicóloga psicoanalista, Docente Universitaria, Asistente social y Doctora en Psicología Eva Giberti, Coordinadora del Programa “Las Víctimas contra las Violencias” creado siendo Presidente Néstor Kirchner en la órbita del entonces Ministro del Interior Aníbal Fernández.Esta profesional de dilatada experiencia, verdadero referente nacional e internacional en materias de salud mental, familia, género, niños, violencia y trata de personas ha escrito en esta oportunidad sobre la adopción, desde la óptica del derecho de los niños y las niñas a ser adoptados.
La Dra. Giberti sostiene que si se acepta que todos somos responsables por los derechos de los niños y de las niñas, es razonable interesarse por los temas vinculados con la adopción, que con frecuencia no solo están impregnados por los prejuicios y al mismo tiempo teñidos por la esperanza de quienes esperan adoptar, sino por un imaginario social que aún entiende a la adopción como el derecho de los adultos, cuando en realidad es un derecho de los niños y niñas que no pueden ser asumidos por sus familias de origen.
En su nota enumera los prejuicios que existen en torno a la adopción, como “la burocracia demora los trámites para adoptar”, lo cual sostiene, es falso puesto que los trámites, una vez que los futuros adoptantes se han inscripto en el Registro que les corresponde en su provincia o en Ciudad de Buenos Aires, no exceden los seis o siete meses dedicados a entrevistarlos y visitar sus hogares.
Aclara que el retraso se suscita cuando se espera que un juez decida otorgar la guarda de una criatura; porque no disponen de niños y de niñas en condiciones de adoptabilidad.
Se pregunta Giberti ¿Dónde están esos niños y niñas? A lo que responde que no son aquellos que se encuentran en situación de calle, ya que en general ellos tienen padres -que en algunas circunstancias los explotan, o han sido negligentes con ellos- y por lo tanto ejercen la patria potestad.
También menciona que el tráfico, particularmente en algunas provincias, impide que esos niños se incluyan en el circuito de aquellos que podrían incorporase en la adopción.
Analiza Giberti el sistema de “guardas puestas” o “de hecho”, en el cual los preadoptantes toman contacto directo con la madre de origen de la criatura, a través de algún intermediario, y sin mediar la intervención judicial correspondiente lo incorporan a su familia y lo crían durante un año para luego intentar iniciar el trámite de guarda (previo a la adopción). Sosteniendo que este procedimiento constituye una interferencia para quienes están inscriptos en los registros, ya que el juez, en oportunidades, privilegia mantener al niño o niña en ese grupo familiar para “evitarle una separación traumática”.
Señala que se trata de una estrategia recomendada por distintos profesionales que vulneran la Convención de los Derechos del Niño, ya que de este modo, en oportunidades, no resulta posible registrar los datos del origen de esa criatura cuya información, a los dieciocho años, constituye un derecho del adoptado.
Reivindica por último la reciente constitución de una Comisión Nacional para abordar esta temática, que cuenta con tres meses para estudiar y analizar todos estos temas vinculados con la adopción. La comisión, conducida por la Lic. María Federica Otero, directora Nacional del Registro de Aspirantes a Guardas con Fines Adoptivos (DNRUA), e integrada por representantes de organismos e instituciones y por especialistas cuenta también con la participación de la Dra. Giberti.
Finaliza su nota Eva Giberti destacando que el principal desafío de esa Comisión será el de encontrar nuevos modelos capaces de modificar las legislaciones actuales buscando la protección integral de los derechos de los niños, niñas y adolescentes.
Coincidimos con las expresiones de esta nota, tal como lo expresamos públicamente en septiembre pasado desde la Cámara de Diputados de la provincia, cuando propusimos debatir sobre la adopción creando una Comisión Bicameral que fue votada afirmativamente por el cuerpo en aquella oportunidad.

Un logro tras otro. Primero la Ley de Fertilización Asistida, ahora la Comisión para una renovada Ley de Adopción. ¡Chapeau!
Estoy absolutamente de acuerdo, Raúl. La adopción tiene que ser un tema ágil, que permita a los niños una rápida inserción en un nuevo hogar. Las leyes buscan preservar un marco de seguridad, lo cual es bueno, pero no hacer de una adopción un trámite tedioso que convenza a los aspirantes de adoptar a abandonar el intento.
Imagino que es la primera infancia el mejor momento para adoptar y ser adoptado. Saludos, y como siempre, te admiro por hacer estas cosas posibles.
Estimado Sr. Pérez: hay que abocarse FUNDAMENTALMENTE, a repensar los tiempos en que se decide la adoptabilidad de un niño. Acabamos de leer estos días un fallo de la Corte Suprema, que quita l a patria potestad a un matrimonio, sobre sus 2 niñas, de 8 y 9 años ¡después de 8 años de revinculaciones fallidas, internaciones por maltrato y reiteradas institucionalizaciones!!!! ¿Quién veló todo ese tiempo por el tan mentado “interés superior del niño”?. Otro punto es hacer que funcionen los tribunales de familia de una vez por todas, y que -en el caso de la provincia sobre todo- terminen de subirse al registro único los datos de los pretensos adoptantes. Muchos hace años que están anotados y no saben en qué lugar están sus carpetas con sus datos. Otro tema es que no hay registro de niños en condición de adoptabilidad (aún cuando hace un año que el Congreso pidió un pedido de informes al ejecutivo nacional. Tampoco está tipificado la venta de niños como delito. Todo ello no son mitos, y no contribuye en nada a que la restitución del derecho a una familia para los niños que no la poseen, se logre en el menor tiempo posible. Adelante, pero con TODO, la vida de los niños no tiene que ver con los tiempos de la política.
Soy TS en un hogar convivencial de niños menores de 12 años, de lo cual he visto que dificil es para un Juez decretar el abandono de un niño por parte de los padre o familiares para poder incluirlos en la lista de adopción, hemos tenido niños que han pasado la mayor parte de niñez en el hogar, por esto de la nueva ley que hay que trabajar con la familia para incluir al niño en el hogar, cuando nos encontramos con padres abandonicos o psiquiatricos, que aun despues de la pericia psiquiatrica de los padres, no se resuelve nada respecto del niño y así pasan años presos sin haber cometido ningun delito, esto es iatrogenia. Tengo esperanza en una nueva ley de adopción